Propagar plantas de interior a partir de esquejes es una forma rentable de aumentar tu colección de plantas sin tener que gastar dinero en plantas nuevas.
La mejor época para hacer esquejes es la primavera o el verano, cuando las plantas están creciendo activamente.
Necesitarás unas tijeras o podaderas afiladas y limpias, y un recipiente limpio lleno de agua fresca o sustrato para macetas.
Corta un trozo de tallo que mida al menos 5 cm y tenga algunos grupos de hojas.
Retira las hojas inferiores del tallo y sumerge el extremo cortado en hormona de enraizamiento, si lo deseas.
Coloca el esqueje en un recipiente limpio lleno de agua fresca y cambia el agua cada pocos días.
Cuando se hayan formado las raíces, planta el esqueje en una maceta con sustrato.
Sumerge el extremo cortado del tallo en hormona de enraizamiento y planta el esqueje en una maceta con sustrato.
Riega el esqueje con regularidad y mantenlo alejado de la luz solar directa.
Riega el esqueje con regularidad, pero ten cuidado de no regar en exceso.
Comprueba la tierra con regularidad y riega sólo cuando el primer centímetro de tierra esté seco al tacto.
El esqueje puede tardar entre unas semanas y unos meses en enraizar, dependiendo del tipo de planta y de las condiciones de cultivo.
Verás un nuevo crecimiento en el esqueje y las raíces empezarán a llenar la maceta.
Una vez que la nueva planta haya enraizado, cuídala como a cualquier otra planta de interior, dándole la cantidad adecuada de luz solar y agua para su especie.