La propagación de suculentas es el proceso de crear nuevas plantas a partir de una planta madre, tomando esquejes y dejando que crezcan raíces y nuevos brotes.
Necesitarás un cuchillo o tijeras limpios y afilados, una superficie de corte estéril, una hormona de enraizamiento y una mezcla de tierra que drene bien.
La primavera y el verano son las mejores épocas para propagar suculentas, cuando las temperaturas son cálidas y los días largos.
Utiliza un cuchillo limpio y afilado para tomar un esqueje de tallo de una suculenta sana y asegúrate de que mida al menos 3-4 pulgadas.
Normalmente, los esquejes de suculentas tardan de 2 a 4 semanas en enraizar, pero pueden tardar más dependiendo de la especie y de las condiciones de cultivo.
Sí, puedes propagar suculentas en agua, pero en general no se recomienda, ya que puede pudrir los esquejes.
Riega tus nuevos esquejes de suculentas cuando la tierra esté seca al tacto, pero ten cuidado de no regar en exceso, ya que esto puede hacer que los esquejes se pudran.
Espera a que los esquejes de suculentas hayan formado raíces y nuevos brotes antes de plantarlos en su propia maceta.
Esto puede tardar hasta 8 semanas.
Abona tus suculentas propagadas una vez al mes durante el periodo vegetativo con un abono equilibrado diluido hasta la mitad.
Proporciona a tus nuevas plantas suculentas luz solar brillante pero indirecta, un suelo que drene bien y riegos poco frecuentes para favorecer un crecimiento sano.